Extasis: la droga electrónica
Aunque
es ampliamente reconocido por la sociedad, el Éxtasis
está envuelto en un mar de desinformación que
puede resultar muy peligroso. Aquí presentamos toda la
información y su vínculo con la música
electrónica.
Un ritmo de acid house en el aire, el sudor y miles de cuerpos
moviéndose al son del beat. Una botella de agua en mano
y algo más, pero que no se ve.
El éxtasis copó las pistas y es el personaje siempre
presente a pesar de que no se manifieste claramente. Es imposible
hoy día disociarlo de la llamada música electrónica.
En los locales europeos, por ejemplo en Londres se estima que
más de 500 mil pastillas de éxtasis son consumidas
por los dancers cada fin de semana.
Estos
son los que suenan
Si queremos saber quiénes son los personajes que pinchan
los discos que hacen bailar a tanta gente tenemos que empezar
por Paul Oakenfold. Este Inglés de 39 años, quien
fuera uno de los creadores del acid house, es de los más
conocidos del momento. Para escucharlo se puede adquirir "Bunkka"
y "Tranceport", dos discos esenciales de este DJ.
El
acid house, es un término que fue inventado en 1987 en
Chicago para denotar los sonidos hipnóticos y los graves
fluctuantes de esta música, y que coincidió con
la expansión del éxtasis en Europa y en Estados
Unidos
para
ser descriptos como elementos de una misma subcultura establecida.
Para
referirnos a nuestro país, los méritos locales
entre otros son Romina Cohn y Diego Ro-K. Ambos participaron
remixando a Babasónicos en "Jessico Dance",
el disco de versiones electrónicas de "Los Calientes"
y "Deléctrico".
Por
eso es común que en los lugares donde esta música
es la estrella, el éxtasis haga su aparición como
acompañante de los cuerpos danzantes al ritmo del pum
pum pum!
Aquí
es donde entra la droga porque las jornadas de baile son extenuantes
y largas y se hace necesario mantenerse estimulado para aguantar
hasta el final. El éxtasis lo hace posible alterando
el sistema nervioso y dando una sensación de poder.
¿Qué
es realmente el éxtasis?
El mdma (3,4 metilen dioximetanfetamina), más llamado
en el ambiente nocturno Éxtasis o "bicho" es
una droga derivada de la anfetamina con efectos estimulantes
que altera el sistema nervioso central. También es llamada
droga de síntesis y droga de diseño. De síntesis
porque es elaborada en laboratorios clandestinos a diferencia
de la marihuana o la
cocaína
por ejemplo; y de diseño porque se la puede crear (diseñar),
casi a pedido: en los años setenta las leyes norteamericanas
estaban tras los derivados de la anfetamina (mdma, mdea, mda,
etc). Con el propósito de estar exentos de las leyes,
los productores de pastillas modificaban estructuralmente los
productos dando nacimiento a nuevas sustancias que eran legales,
al menos por un tiempo.
Para
evitar estas acciones evasivas el gobierno norteamericano prohibió
todos los derivados de la anfetamina que no tuvieran usos medicinales
comprobados en 1986, poniendo al éxtasis y sus secuaces
en el nivel A junto con las drogas más peligrosas, como
la cocaína y la heroína.
Los
efectos a corto y largo plazo
Desde el momento que una persona la consume, la droga que viene
en forma de pastillas generalmente circulares, tarda 30 minutos
para hacer efecto. A partir de allí el sistema nervioso
central se ve estimulado y la persona puede sentir un aumento
de energía, euforia, felicidad y desinhibición.
El efecto promedio es de seis horas, variando desde cuatro
a
ocho. Pero luego de esto viene lo peor: palpitaciones, temblores,
mareos, sequedad en la boca, nauseas y rigidez muscular son
algunos de los síntomas que produce el "bicho".
Lo
peor suelen ser las "bajadas". Después de una
noche de éxtasis suelen devenir dolores musculares, insomnio
y depresión. Volver a tomar para ponerse de nuevo Up
es sólo una ilusión ya que la próxima "bajada"
será mucho peor
Según
estudios realizados en estados unidos esta droga causa daños
a medio y largo plazo. Puede causar deficiencias en el sistema
cognitivo, pérdidas de concentración y daño
cerebral. Los científicos sugieren que el éxtasis
podría también alterar el sistema de transmisión
de serotonina (un neurotransmisor cerebral) disminuyendo sus
niveles en forma permanente y ocasionando un daño en
la capacidad de una persona para sentir bienestar y felicidad
No
podemos dejar de lado la aceleración del ritmo cardíaco,
ahogo, pérdida de control y paranoia. También
incrementa la temperatura corporal y retiene los minerales del
cuerpo. Es por eso que en las noches porteñas (y en todos
lados), la botellita de agua mineral sea la fiel compañera
de muchos jóvenes que van a bailar.
Generalmente
es asociada a ritmos techno, acid house o simplemente música
electrónica. Y es allí precisamente donde el éxtasis
puede causar golpes de calor que pueden llevar a la muerte.
El estar en un lugar
cerrado,
bailando y sudando no ayuda en nada. Es necesario después
de consumir pastillas hidratarse con medio litro de agua cada
hora para no sufrir hipertermia. ¿Y el alcohol? El alcohol
deshidrata más, por eso la preferida de la noche es el
agua que en algunos boliches alcanza los 5 pesos. Y si de valores
se trata, una pastilla de éxtasis puede valer desde 15
a 30 pesos y es adquirido con relativa facilidad en la noche.
Es
recomendable usar ropas ligeras, tomar varios descansos si se
esta bailando sin control, sobre todo si el lugar es cerrado
y hay mucha gente. Es necesario encontrar lugares abiertos para
poder descansar un momento y beber agua. Si la sed es muy grande
es conveniente comer snacks o alimentos salados.
Pero
el exceso de agua también puede ser peligroso hasta la
muerte por hiponatremia (insuficiencia de sodio en la sangre).
Es famoso el caso de Leah Betts en Inglaterra, quien falleció
luego de ingerir exageradas cantidades de agua en poco tiempo
en la fiesta de su cumpleaños número 18. Solo
había consumido una pastilla, pero la sensación
de sequedad y la sed la llevaron a un coma de 5 días
seguidos de muerte. Por eso si no se está bailando todo
el tiempo o en actividad continua no es necesario ingerir grandes
cantidades de agua.
¿Por
qué es tan popular?
El principal uso de este tipo de droga radica en la posibilidad
de aguantar toda la noche en la cúspide, bailar sin parar
y no estar fuera de juego hasta que la fiesta termine. Hay algunos
lugares en donde la música no para hasta las diez de
la mañana. Y también están los after hours
que,
precisamente,
prolongan la fiesta a veces hasta horas de la tarde.
Por
el momento tanto en América como en Europa y los Estados
Unidos las cifras no son precisas. Existen controles policiales
en donde se incautan grandes partidas pero no se sabe con precisión
cuál es la magnitud del consumo.
Esto
es llamativo ya que se conoce en el país del norte desde
los 70 y en el viejo continente circula desde 1986 siendo el
apogeo en la década del 90.
Otro
problema mayor
Una de los más grandes peligros es que se venden bajo
el nombre de éxtasis otras pastillas derivadas que en
su mayoría resultan más peligrosas. Un ejemplo
es el PMA (4-metoxianfetamina), que resulta mucho más
peligroso. También se encuentran la MDA causantes de
numerosas muertes, y la MDEA (también llamada EVA), que
conlleva efectos similares al MDMA o Éxtasis.
Según
los científicos el cuerpo produce tolerancia a la droga,
por lo tanto cada vez se necesitan mayores dosis para obtener
los mismos resultados. Y sobre todo en muchos casos resulta
de puente para otras drogas. El éxtasis es conocido por
usarse con sustancias como la cocaína, lo cual resulta
totalmente impredecible y por lo tanto peligroso.
En
nuestro país se sabe que el consumo ha aumentado desplazando
a otras drogas que solían ser las más populares.
Hoy el éxtasis, lamentablemente, goza de un gran vigor
en la Argentina.


Discografía
éxtasis
Electronische: "musik aus Buenos Aires" (2000)
Estupendo: "Lío" (2000)
Diego cid aka: antimateri (2000)


Zero
7: simple things (2002)
Varios (compilado): Soft & Suave (2002)
Pablo Reche: Gira (2000)
Fuente: Rolling Stone Número 55
